De vidrieras a robots: cómo la IA transformará nuestras compras online
El auge de the AI está redefiniendo las reglas del juego en múltiples sectores. La arquitectura digital —la manera en que los contenidos se organizan en celulares, sitios web de compras, redes sociales y otras plataformas— podría transformarse radicalmente, ya que cada vez delegaremos más decisiones en AI agents en lugar de tomarlas nosotros mismos. Este cambio es tan profundo que algunos expertos señalan que la conocida idea de "user experience" (experiencia del usuario) está evolucionando hacia una nueva era: la "AI experience", en la que ya no es el humano quien navega, sino el agente que actúa en su nombre.
Sergio Pernice, físico e investigador de UCEMA, explica que these agents ya no son una promesa: están funcionando desde hace meses. "Eso disparó una revaluación brutal de cualquier empresa cuyo producto pudiera ser replicado, evitado o automatizado por uno de estos agentes", detalla. El impacto en los mercados es tangible: market value de Microsoft cayó cerca del 23% en tres meses, su peor trimestre desde 2008, mientras que Nvidia acumuló una caída del 20% desde sus máximos. La pregunta que el mercado está haciendo es incómoda: si un agente puede hacer lo que antes requería cinco suscripciones, ¿qué queda del modelo de negocio por usuario?
Los AI agents no se limitan a conversar; pueden ejecutar tareas en internet en nuestro nombre: comprar productos, programar citas, enviar correos o gestionar calendarios, todo sin pedir aprobación en cada paso. Esto transforma por completo el diseño de aplicaciones: ya no importa tanto el user interface o la experiencia humana, porque el usuario final ya no interactúa directamente con la plataforma. "Ahora el objetivo es que la aplicación sea amigable para el agente de IA, no para el humano", resume Pernice. Las interfaces deben pensarse para máquinas, no para personas.
El estudio de EY Studio+ revela que las generaciones más jóvenes tienen mayor trust en la IA: el 70% de la generación Z y los millennials se sienten cómodos usando agentes conversacionales, frente al 40% de los mayores. Esto obliga a repensar cómo se diseñan las experiencias digitales. Patricia Moreno Dartigues, de EY, advierte que pronto habrá interacciones entre agentes sin intervención humana directa. "El agente va a comprar por vos e interactuar con otros; va a tener decision-making ", afirma.
Marcas como Quilmes ya están adaptándose. Usaron el Mundial como laboratorio y lanzaron una promoción a través de WhatsApp, donde los usuarios participan en sorteos y ganan premios. Detrás de esta simple use , hay una arquitectura tecnológica basada en IA capaz de manejar millones de interacciones en tiempo real. "La empatía y la transparency no dependen solo de la tecnología, sino del diseño de la conversación", dice Guido "Chapa" Lofiego. La clave está en construir diálogos claros, coherentes y que den sensación de control.
A medida que los agentes de IA se vuelven protagonistas, surge una pregunta crítica: ¿el hardware y software actuales son suficientes? Podría requerirse una new interface que vaya más allá del smartphone. Las empresas deben decidir ahora si diseñan para humanos o para máquinas. La era de los agentes ya no es futura: es presente.
La transparency transparencia en los agentes de IA es clave. Si no sé qué datos usa mi agente, ¿cómo puedo confiar en sus decisiones?
Esto explica por qué mi tío no quería usar el chatbot del banco. Hay una trust confianza que aún no se construye con los mayores.
¿Y el cost precio de mantener millones de agentes activos? La escalabilidad no es gratis, y eso podría beneficiar solo a los gigantes.
Interesante cómo el user interface diseño deja de ser visual. Pronto tendremos apps que ni siquiera vemos.
El 70% de mi generación ya usa IA sin pensarlo. Para nosotros, no es magia, es daily use uso diario.
Si los agentes toman decisiones, entonces debemos auditar sus decision-making procesos de decisión, no solo sus resultados.