Derrick Gibbings, doctor en medicina experimental: “Una dosis de este compuesto bloquea una enfermedad durante 6 meses”
“Es como si hubiéramos descubierto que las células emplean medios de comunicación como el teléfono o las redes sociales y no sólo las conversaciones cara a cara”, explica Derrick Gibbings, catedrático del departamento de medicina celular y molecular de la Universidad de Ottawa. Este hallazgo revela que las células del cuerpo aún guardan a signal oculta y se comunican con mensajes que los científicos apenas empiezan a descifrar. Pero el verdadero avance, según el Dr. Gibbings, es que ahora se puede the analysis de qué información comparten las células y reprogramarla para tratar enfermedades.
El sistema que describe el investigador gira en torno a unas estructuras biológicas llamadas vesículas extracelulares: pequeñas esferas de grasa y proteína que las células producen para transportar moléculas de ARN. Cuando estas vesículas alcanzan una célula receptora, liberan su contenido, que viaja al núcleo y modifica a decision celular. Lo más sorprendente es que cada mensaje está codificado para un tejido específico, como si fuera un correo certificado. Esta the specificity ha sido el mayor obstáculo en terapias anteriores, ya que buscar una vesícula universal ha resultado imposible.
En un estudio publicado en la revista Cell Biomaterials, un equipo internacional liderado por Gibbings ha diseñado una estrategia para dirigir terapias a órganos de difícil acceso: el cerebro y el riñón. En lugar de imponer soluciones artificiales, los investigadores decidieron listen to las células. “Nuestro enfoque fue aprender de la naturaleza”, afirma Gibbings. “Las vesículas extracelulares llevan mensajes específicos a células específicas”. Como ejemplo, plantea: “Si tu casa se incendia, no llamas al fontanero. Lo mismo hacen las células: solo avisan al sistema correcto”.
El equipo combinó este enfoque con el uso de siRNA, moléculas de ARN que bloquean la expresión de genes dañinos. “Una sola dosis puede bloquear una enfermedad durante seis meses”, destaca el doctor. En experimentos con conejos y primates no humanos, lograron inhibir con éxito los genes APOL1 (relacionado con enfermedad renal crónica) y Tau (clave en la progresión del Alzheimer), en los órganos objetivo. Aunque aún no se han iniciado ensayos clínicos, los resultados son prometedores.
Sin embargo, hay retos importantes. Producir estas terapias es extremadamente costoso, y la duración del efecto en humanos aún es incierta. “Sabemos que puede durar seis meses, pero en personas podría variar”, admite Gibbings. Aun así, el potencial de prevenir enfermedades antes de que causen daño es una gran oportunidad para la salud pública. “Frenar una enfermedad en sus inicios no solo ahorra costos, sino que salva calidad de vida”, concluye.
Si el efecto dura solo 6 meses, ¿cada cuánto habría que aplicar la dosis? Eso podría hacerla inviable para muchos pacientes.
Me llama la atención cómo comparan la comunicación celular con llamadas telefónicas. Es una analogía simple pero muy clara.
Lograr dirigir terapia al cerebro es enorme. El barrera hematoencefálica siempre ha sido el gran muro. Si esto funciona, es revolucionario.
Parece que la naturaleza ya tenía la solución. En vez de inventar, aprenden de ella. Eso sí que es smart science ciencia inteligente.
¿Y el precio? Si es demasiado alto, solo beneficiará a unos pocos. La public trust confianza pública en la ciencia también depende de eso.
Imagínense usar esto para otras enfermedades genéticas. the potential El potencial es gigante, aunque aún esté en pruebas.
¿Han probado si los siRNA podrían activar respuestas inmunes no deseadas? Ese siempre ha sido un riesgo con estas molecular tools herramientas moleculares.
Trabajo en un laboratorio cerca de la Universidad de Ottawa. Escuchar a las células suena poético, pero es real progress un avance real.