Cambios en la movilidad del pasaporte de EE.UU: Baja el número de países de entrada sin visado
El pasaporte de Estados Unidos ha recuperado el décimo lugar en el Índice de Pasaportes Henley 2026, pero esta a signal de mejoría encaja dentro de una tendencia más amplia de declive. Aunque el documento ahora permite el acceso sin visado a 179 países, eso representa una pérdida neta: un destino menos que en octubre de 2025 y una caída drástica comparada con los 182 a los que se podía entrar apenas un año antes.
El retroceso no es solo numérico, sino histórico. En 2014, el pasaporte estadounidense compartía el primer lugar global con el Reino Unido. Desde entonces ha descendido progresivamente: séptimo en 2024, décimo en julio de 2025 y, tras tocar fondo en el puesto 12, vuelve a subir levemente sin recuperar su antiguo estatus. Esta the trend de largo plazo lo convierte en uno de los tres pasaportes que más han caído en una década, solo superado por Venezuela y Vanuatu.
Factores externos e internos explican la reducción. Países como Brasil impusieron visados a ciudadanos estadounidenses en abril de 2025 por falta de reciprocidad, mientras que China y Vietnam excluyeron el pasaporte de EE.UU. de sus listas de acceso libre. Otros ajustes en Papúa Nueva Guinea, Myanmar y Somalia también contribuyeron. A esto se suma la the policy migratoria de Washington: el costo del ESTA se duplicó a 40 dólares en 2025, y se planea una nueva tarifa de 250 dólares para visas no inmigrantes, lo que ha generado respuestas recíprocas.
Un dato revelador del informe es la enorme brecha entre movilidad saliente e interna. Mientras los ciudadanos estadounidenses pueden visitar 179 destinos sin visado, el país solo permite la entrada sin trámite previo a ciudadanos de 46 países, lo que lo sitúa en el puesto 78 del Índice de Apertura de Henley. Esta the result resalta una de las diferencias más grandes del mundo entre lo que EE.UU. permite a otros y lo que ofrece a sus propios ciudadanos.
En contraste, Singapur lidera el ranking con acceso a 192 destinos, seguido por Japón, Corea del Sur y Emiratos Árabes Unidos con 187 cada uno. El pasaporte cubano, por su parte, ocupa el puesto 77 con acceso a solo 56 países. El informe concluye que, aunque los estadounidenses no enfrentarán dificultades inmediatas, el cambio refleja una a shift en la movilidad global que podría tener implicaciones geopolíticas más profundas en el futuro.
179 destinos sin visado sigue siendo mucho, pero que hayan perdido 7 en un año es preocupante. Eso sí que es a warning una advertencia clara.
¿Duplicar el costo del ESTA y luego sorprenderse cuando otros países responden igual? Hipocresía pura. La the policy política exterior empieza en casa.
Lo más impactante es que EE.UU. permite entrada libre a solo 46 nacionalidades. Eso dice mucho de su the security seguridad percibida versus apertura real.
Singapur en primer lugar no me sorprende. Su the growth crecimiento como potencia diplomática ha sido constante.
¿Y Cuba en el puesto 77? 56 países sin visado es muy poco. La the opportunity oportunidad de viajar sigue muy lejos para muchos.
No es solo un tema de comodidad. Cada destino perdido afecta el the flow flujo de negocios, turismo y relaciones culturales.
¿Alguien puede explicar cómo el pasaporte de EE.UU. cae tanto si sigue siendo una superpotencia? Esa the difference diferencia entre poder y movilidad no cuadra.
La reciprocidad es clave. Si tú no dejas entrar a otros sin visado, no puedes esperar que te traten diferente. Simple common sense sentido común.