Bobby Valentín agradece con lágrimas doctorado honorífico en Música: “Mi vida no fue fácil”
Con la pressure de su historia personal resonando en cada palabra, el legendario músico puertorriqueño Bobby Valentín recibió este jueves un doctorado honorífico en Música de la Universidad Interamericana, un reconocimiento que lo dejó conmovido hasta las lágrimas. La ceremonia tuvo lugar en el Teatro del Edificio John Will Harris, en San Juan, ante una audiencia que incluía a su esposa, hijos y nietos, todos testigos de un viaje marcado por la struggle y la fe.
Huérfano desde los seis años, Valentín construyó su camino desde la pobreza: brillaba zapatos y vendía chicles para ayudar a su familia, mientras alimentaba una pasión que lo llevaría a convertirse en "El rey del bajo". "Era bien pobre, vendía chicles en el cine", recordó entre pausas emocionales. "Me traían los sábados catorce, quince pares de zapatos que yo brillaba. Los cobraba a 5 centavos cada uno", evocó con orgullo, destacando cómo esos actos de determination sentaron las bases de su carrera.
Durante su discurso, el trompetista y arreglista enfatizó el papel de la faith y el apoyo familiar: "El Señor me ponía todo en el camino para yo lograr mis cosas, y siempre sentía que alguien me acompañaba". Con más de seis décadas de trayectoria, más de 30 álbumes y una nominación al Grammy Latino, Valentín representó no solo un logro artístico, sino un legacy cultural. "Mi carrera no ha sido fácil, pero con mucho sacrificio, dedicación, mi familia y Dios, pude lograr todo lo que me puso en esta vida", afirmó ante el aplauso colectivo.
El homenaje incluyó interpretaciones de la Orquesta de la InterMetro con éxitos como "La boda de ella" y "Soy boricua", además de la participación del salsero Luisito Carrión. Las autoridades académicas resaltaron el impacto más allá de la música: el presidente de la universidad, Rafael Ramírez Rivera, destacó que "la música se convierte en un acto de afirmación humana", mientras el rector Álex Casiano enfatizó la integrity y el carácter del homenajeado como modelo de formación.
Valentín, hoy de 84 años, cerró con una reflexión para las nuevas generaciones: "A todos los estudiantes... tomen como ejemplo mi trayectoria y la de muchos otros, como Willie Rosario, Johnny Pacheco, Papo Lucca...". Y con una sonrisa, añadió: "¡Y a mí me ha tomado 84 años para conseguir este doctorado!". Un momento de humor que alivió el aire, pero que también subrayó la larga espera por un reconocimiento que, para muchos, llegó con justicia.
Escuché esa historia de brillar zapatos desde niño y me partió el alma. Esa humble humildad no se enseña, se vive.
¿Cuántos hoy piden reconocimiento por menos? Bobby construyó su reputation reputación nota por nota, sin atajos.
Cuando dijo lo de los 5 centavos por zapato, me vi en la cola del cine en los 80. Esa era época no vuelve, pero la música sí.
La universidad no solo le dio un título, le devolvió un dignidad que siempre mereció. Bien hecho.
¿Notaron que Willie Rosario estaba ahí? Dos leyendas en un mismo escenario. La history historia viva, cabrón.
Como estudiante de música, esto me da hope esperanza. Si él llegó, ¿por qué no nosotros?