“¡Póngase a trabajar!”: Elías Báez responde a embajadora de EE.UU.
En un inusual intercambio público, Elías Báez, director general de la DIDA, lanzó una dura crítica contra la embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah Francis Campos, instándola a centrarse en las relaciones bilaterales en lugar de expresar opiniones sobre la política exterior dominicana. Su mensaje, directo y sin filtros, resuena en un contexto de creciente diplomatic tension entre dos aliados tradicionales.
La polémica comenzó tras las declaraciones de la embajadora en Instagram, donde cuestionó la participación del ministro de Justicia, Antoliano Peralta, en la «Cumbre Defensa de la Democracia» en Madrid. Campos afirmó que los discursos de la global left sobre desinformación a menudo sirven como fachada para imponer censura internacional. Para Báez, esas palabras cruzaron una línea: "Las declaraciones que tienen que ver con su rol deben hacerse por la vía diplomática", subrayó.
Lo más llamativo no fue solo el contenido, sino el tono. Báez, también dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), le recordó a la embajadora que puede visitar colmadones o escuchar podcasts, pero que su official duty no incluye emitir juicios públicos. Luego, con una frase que ya circula en redes, sentenció: "Póngase a trabajar". El mensaje, publicado en X, fue eliminado, pero su political impact ya se había consolidado.
Este episodio destaca una grieta poco común en una relación históricamente estable. Durante el gobierno de Luis Abinader, las bilateral ties han sido cordiales, pero este intercambio sugiere cierta impaciencia ante lo que algunos perciben como injerencia. Báez se convirtió en el primer funcionario del oficialismo en responder públicamente, marcando un clear stance frente al rol de los diplomáticos extranjeros en temas internos.
Mientras la embajada estadounidense mantiene silencio oficial, el debate crece en foros políticos y sociales. ¿Hasta qué punto deben los embajadores abstenerse de opinar en público? La respuesta podría definir no solo el futuro de esta tensión, sino también el tono de futuras international engagement en contextos similares.
Póngase a trabajar suena fuerte, pero si la embajadora usa Instagram para criticar, ¿no está ella también saliendo del protocolo?
El fondo del asunto no es personal, es sobre el límite entre observación diplomática y public pressure presión pública. Ahí está el problema.
¿Y si en vez de borrar el tuit, Báez lo hubiera dejado? A veces la transparency transparencia evita más especulaciones.
Campos tiene derecho a su opinión, pero su diplomatic role papel diplomático exige más discreción. No es un comentarista de política local.
Esto no es solo sobre RD o EE.UU., es una señal para otros países: la international image imagen internacional se construye con cuidado.
¿En serio tuvo que decir 'vaya a los colmadones'? Eso sonó más a burla que a serious response respuesta seria.
La pregunta clave: ¿por qué nadie más del gobierno ha respondido? Báez habló solo, pero el official stance posicionamiento oficial aún está en blanco.