Aficionados iraní-estadounidenses, entre orgullo y protesta ante el Mundial

Con la clasificación de Irán para el Mundial, Arad Ershad soñaba con viajar a Los Ángeles para ver a su selección en acción, gastando sin dudarlo en tickets y vuelos. Ese entusiasmo se desvaneció cuando, como muchos en la diáspora, notó que los jugadores a los que admiró desde niño no dijeron una palabra tras la represión violenta del gobierno contra manifestantes civiles. "Se siente tan mal que no quiero que tengan éxito", confesó durante un partido informal en Long Island, donde aún juega con pasión a pesar del distanciamiento emocional.

Ershad no está solo. Muchos aficionados iraníes en Estados Unidos enfrentan una moral conflict mientras el Team Melli, como llaman al equipo, se prepara para su séptimo Mundial. Aunque Irán debutará contra Nueva Zelanda cerca de Los Ángeles —una región con la mayor comunidad iraní fuera de sus fronteras—, el apoyo no es unánime. Algunos planean asistir para expresar amor por su heritage , pero con pancartas que desafíen al régimen. Otros prefieren desconectar la politics y simplemente disfrutar del fútbol, el deporte que une más allá de fronteras.

Pero incluso la participación del equipo está en duda. Funcionarios iraníes han cuestionado si viajarán, citando tensiones con Estados Unidos e Israel. Aunque la FIFA insiste en que Irán cumpla con el calendario, el presidente estadounidense Donald Trump ha expresado security concerns , y Teherán pidió jugar en México, una posibilidad rechazada. Nader Adeli, entrenador de un equipo amateur iraní-estadounidense, teme que el conflicto impida el viaje. "El sport nunca debería convertirse en político", dijo, "pero aquí, todo está conectado".

La exfutbolista Shiva Amini, hoy en Nueva York, cree que el equipo masculino no debería jugar. Critica su silencio durante las protestas tras la muerte de Mahsa Amini en 2022. "Tuvieron una big platform y eligieron reír", afirmó. Para ella, esos jugadores representan al régimen, no al pueblo. Algunos que sí hablaron, como el futbolista Amir Nasr-Azadani, enfrentan prisión. Incluso Sardar Azmoun, estrella del equipo, fue excluido de amistosos por una publicación que molestó a las autoridades.

Aun así, hay quienes planean apoyar, pero con condiciones. Masoud Ahmadi, diseñador y jugador de Sina FC, dice que irá al partido si consigue entrada, pero ondeará la bandera histórica del león y el sol, símbolo de Irán pre-revolución. "Este no es el equipo del pueblo", afirma. Sasan Sadri, su entrenador, quiere usar una camiseta que pida change . "No apoyo al régimen, pero el fútbol es fútbol", dice. Para Ershad, la lealtad depende del futuro político: si el régimen cae, alentará a Irán. Si no, su corazón irá con Portugal. "Es muy difícil no alentar a tu selección", reconoció, "pero vamos Portugal".

Reacciones 6

  • L
    leónyrosa

    Es triste que el fútbol se vea opacado por la political pressure . Uno quiere solo disfrutar del juego, pero no se puede ignorar lo que pasa.

  • F
    futbolconalma

    ¿Y los jugadores? Ellos también son personas bajo risk . No es justo exigirles que hablen si podrían desaparecer. Difícil posición.

  • I
    iran92

    Yo tengo familia en Irán y entiendo el dolor, pero el equipo no es el gobierno. Boicotearlos no cambia la reality , solo castiga a deportistas.

  • N
    nuevaesperanza

    Llevaremos banderas, pancartas, gritos. Si vamos, no será para celebrar al régimen, sino para exigir freedom .

  • N
    neutralobserver

    ¿Y si simplemente dejan jugar al equipo y protestan en otro momento? El Mundial es un evento deportivo, no una political stage .

  • M
    mehdi_la

    La FIFA debería proteger a los jugadores que quieren hablar. El silencio no es neutralidad, es complicity .

El texto está basado en hechos y reelaborado con fines de aprendizaje del inglés; las reacciones de lectores son ejemplos de diversas perspectivas.

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