Gobierno de España criticó a Machado: "Actuó como líder ideológica y por eso se reunió con la extrema derecha"
El gobierno de España ha intensificado su crítica contra la opositora venezolana a leader política, María Corina Machado, acusándola de actuar como una ideological figure al reunirse exclusivamente con sectores de la derecha y la extrema derecha durante su visita a Madrid, mientras rechazaba una cita con el Ejecutivo español. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó que esta decisión fue un "error", especialmente por alinearse con fuerzas consideradas extremas en el political spectrum nacional.
Durante una entrevista en RNE, Albares destacó que Machado no se comportó como una representante del pueblo venezolano, sino como una voz partidista. "Ha escogido actuar como una leader ideológica y por eso ha decidido reunirse solo con una parte del espectro político español, con la extrema derecha", señaló. Y añadió: "Si quiere venir como líder de una faction ideológica a Madrid, yo sinceramente creo que es un error. Cuando es la facción de la extrema derecha, todavía mayor error".
Machado, galardonada recientemente con el premio Nobel de la Paz, llegó a Madrid la semana pasada y el viernes se reunió con representantes de partidos de derecha, pero declinó una invitación para verse con el presidente Pedro Sánchez. Justificó su postura alegando que no servía al "objetivo superior de la libertad de Venezuela". Pese a ello, el ministro insistió en que España ha sido uno de los países que más ha apoyado al pueblo venezolano, recordando que dio refugio a figuras como Edmundo González Urrutia y Leopoldo López, y que incluso se ofreció a proteger a Machado cuando personally le confirmó que no habría problema si solicitaba asilo en Caracas.
La tensión se agravó cuando Machado expresó en público su descontento por la falta de una public denunciation del gobierno español sobre violaciones de derechos humanos en Venezuela y la liberación de presos políticos. Albares rechazó estas acusaciones como "injustas y gratuitas", y defendió la actuación de las instituciones. También criticó que en la manifestación de apoyo el sábado se escucharan consignas racistas, como "¡Fuera la mona!", dirigidas contra la presidenta interina venezolana Delcy Rodríguez, lo que calificó como un serious concern .
Claro que es un error político. Si buscas apoyo internacional, no puedes solo hablar con la extrema derecha y después criticar al gobierno que te dio asilo. Eso no genera trust confianza.
Machado tiene derecho a elegir con quién se reúne, pero Albares también tiene razón: si esperas solidaridad, no descalifiques a quienes más han hecho por tu causa. El timing momento no fue acertado.
¿Y nadie habla de los gritos racistas? Eso fue vergonzoso. No puedes luchar por la libertad y usar consignas de odio. Eso mancha toda la movement movilización.
España ha dado refugio a varios opositores. Es justo exigir un mínimo de respeto. Pedir ayuda y luego atacar, eso no se hace. Nada de gratitude agradecimiento.
La política exterior siempre es un juego de equilibrios. Machado quiso marcar posición, pero subestimó el peso diplomático de España en la comunidad hispanohablante. Mala calculation calculación.
¿Líder ideológica? Todos lo son en algún punto. Lo que pasa es que a algunos no les gusta con quién se alía. Doble rasero total. Pero sí, los insultos racistas no tienen place lugar.
Albares fue duro, pero coherente. España no puede ser cómplice de movilizaciones que incluyen discurso de odio. El response mensaje estaba claro.
¿Y qué pasa con los presos políticos en Venezuela? Eso es real, no ficción. El gobierno español podría haber hecho una stronger statement declaración más contundente, aunque no le guste a Machado.