Fin de semana trágico para Verstappen en su regreso a la NLS
El fin de semana del 17 al 19 de abril marcó un regreso trágico para Max Verstappen en la Nürburgring Langstrecken-Serie (NLS), el legendario circuito conocido como el 'Infierno verde'. Aunque el neerlandés volvió con nuevas alliances al pilotar un Mercedes AMG GT3 tras un acuerdo con Toto Wolff, su camino estuvo lleno de obstáculos. Verstappen, que ya ganó en 2025 con un Ferrari 296 GT3, esta vez compitió con el equipo Mercedes AMG Team Verstappen Racing, un proyecto con un guiño irónico: el coche #3 lucía el logo de Red Bull, su patrocinador histórico y rival en F1.
La NLS4 y la NLS5 sirven como clasificatorias para las 24 Horas de Nürburgring, y Verstappen buscaba acumular experience en condiciones reales. Sin sus compañeros habituales, corrió junto al austríaco Lucas Auer. En la clasificación del sábado, el dúo logró el 6° lugar, pero una penalización de tres posiciones por un incidente de Auer los dejó en la 9° casilla de salida. La carrera, sin embargo, nunca llegó a su mitad: en la tercera vuelta, un choque múltiple en la zona de Klostertal Karussell envolvió a siete autos. Entre ellos, el BMW 325i (#121) del finlandés Juha Miettinen, de 66 años, quien falleció tras el impacto. Fue el primer fatalidad en la pista desde 2013.
La carrera se detuvo con bandera roja y no se reanudó. Las imágenes del coche destrozado mostraron la brutalidad del accidente, reabriendo el debate sobre la safety en una serie donde coches GT3 de 500 HP compiten al lado de vehículos amateurs de 200 HP. Aunque no hay detalles oficiales del desenlace, muchos cuestionan si esta mezcla de categorías debe permitirse. El domingo, con un minuto de silencio en honor a Miettinen, se disputó la NLS5. Verstappen, desde la 5° posición, avanzó con fuerza y tomó la punta, demostrando un ritmo sólido. Pero en la vuelta 10, una mechanical failure lo obligó a entrar a boxes, perdiendo tiempo valioso. Finalizó en el puesto 39, muy lejos del podio.
Pese al mal resultado, Verstappen destacó el valor del track time como preparación para su verdadero objetivo: las 24 Horas de Nürburgring. En una declaración franca, reconoció que el riesgo forma parte del deporte, pero que no lo detendrá. También aprovechó para criticar el estado actual de la Fórmula 1, diciendo que no le resulta divertido cuando el software y la gestión de energía definen más que la conducción pura. En diez días, volverá al RB22 de Red Bull para el GP de Miami, pero su mirada ya está puesta en Alemania, en uno de los circuitos más peligrosos del mundo.
La mezcla de categorías en la NLS siempre ha sido un risk riesgo. No se puede poner al mismo nivel a un GT3 profesional y un amateur con un coche viejo. Esto era cuestión de tiempo.
Verstappen habla de riesgo, pero también de diversión. ¿Dónde queda el respeto por Miettinen? Su muerte no es un simple baja en la estadística. Es una tragedia humana.
El hecho de que el coche de Verstappen lleve el logo de Red Bull es una statement declaración en sí misma. Dinero, lealtad, marcas... todo fluye, pero la pista no perdona.
El 'Infierno verde' no perdona. Ni a los jóvenes ni a los veteranos. Miettinen corría por pasión, no por gloria. Eso merece respect respeto.
¿Alguien se pregunta por qué Mercedes permitió que su coche lleve el logo del rival? Es un tema de branding imagen, pero en medio de una tragedia, parece fuera de lugar.
Verstappen perdió por una falla mecánica, pero ganó en exposición. ¿Será que las 24 Horas son más sobre endurance resistencia que sobre velocidad al final?