El puñetazo que podría costarle caro: ¿hasta cuánto le caerá a Andrada?
El derbi aragonés entre el Real Zaragoza y la Sociedad Deportiva Huesca dejó más que una simple victoria en la clasificación. Mientras los fans de Huesca celebraban un triunfo clave para la salvación, los ánimos estallaron en el campo con una escena que manchó el espíritu del sport : Esteban Andrada, tras ser expulsado, lanzó un puñetazo a Jorge Pulido, capitán de los oscenses. Una agresión en frío, con el game detenido, que rara vez se ha visto en el fútbol español. Este moment de furia no solo definió el partido, sino que ahora define el futuro disciplinario del arquero argentino.
Según Iturralde González, analista arbitral de AS y Carrusel Deportivo, Andrada se enfrenta a una sanción de entre cuatro y doce partidos por la agresión, más uno adicional por la red card tras doble amonestación. Pero este caso trasciende lo reglamentario: el Comité de Disciplina suele ir al máximo en acciones así para proteger la integridad de la competición. El artículo 103 es claro: si la attack ocurre fuera del juego, la pena es de entre cuatro y doce encuentros. Y si causa lesión, puede subir hasta 15. Aunque aún no hay official comunicación, todo indica que será severo.
Este tipo de castigo no es nuevo en la historia del fútbol español. En 1964/65, Joaquín Cortizo recibió 24 partidos por una entrada que fracturó a Enrique Collar del Atlético. Es la sanción más larga jamás impuesta. En 1999/00, el portero Germán Burgos —el 'Mono'— fue suspendido 11 partidos tras dejar inconsciente a Manolo Serrano con un puñetazo. Un caso muy similar al de Andrada. También Hristo Stoichkov fue sancionado con 12 partidos por pisotear a un árbitro, y Andoni Goikoetxea se hizo tristemente famoso por lesionar a Maradona con una entrada que, aunque inicialmente fue castigada con 18 partidos, terminó reducida. Cada uno de estos episodios marcó una era y dejó una lesson sobre la violencia en el campo.
Andrada ahora corre el riesgo de convertirse en otro nombre en esa lista oscura. No se trata solo de perder partidos, sino de cómo el fútbol juzga la conducta fuera del control. La reacción pública ya fue fuerte: muchos exigen que el Comité no perdone. La imagen del puñetazo, repetida en miles de screens , es difícil de borrar. Y mientras el Comité decide, el debate sigue: ¿es posible redención tras una pérdida de papeles así? ¿O el fútbol debe marcar un límite claro? El peso de la history está sobre la mesa.
Lo de Andrada fue imperdonable. Un professional profesional no hace eso, aunque esté enojado.
Claro, castíguenlo duro, pero ¿y los árbitros que permiten que el juego se caliente tanto?
Burgos ya lo hizo, ahora Andrada. ¿Qué pasa con los arqueros últimamente? control emocional, por favor.
Goikoetxea tuvo 18 y le bajaron a 10. Dudo que ahora le den 12 a Andrada, aunque lo merezca. doble rasero, como siempre.
Artículo 103 es claro: entre 4 y 12. Pero si Pulido tuvo lesión, sube a 15. Esperemos el parte médico.
Esto no enseña nada bueno a los kids niños que miran el fútbol. Triste ver esto en un derbi.