¿Fútbol o poder? La revelación de un testigo clave
En México, el public no solo ve el fútbol: lo vive como si fuera una extensión del political . Esa frontera borrosa entre el deporte y el poder es el hilo conductor de la carrera de José Ramón Fernández, voz legendaria que ha narrado no solo goles, sino también el change de una nación. En su libro El protagonista, no se trata solo de estadísticas o títulos, sino de un retrato crudo del sistema futbolístico mexicano: un ecosistema donde La decisión no siempre recae en los mejores, sino en los más conectados. 'El futbol se maneja de una forma dictatorial en México', dice sin warning .
La charla con Carmen Aristegui, enmarcada por la inminente Copa Mundial 2026, no fue solo un event de promoción literaria, sino un case de reflexión nacional. Frente a figuras como Andrés Bustamante y Víctor Trujillo, Fernández deshilvanó décadas de fútbol, desde los tiempos de Imevisión hasta ESPN, mostrando cómo cada update mediática reflejó una transformación social. La rivalidad entre Televisa y TV Azteca, incluso en Alemania 2006, no fue solo por audiencia: fue una batalla de control con eco en cada cancha.
Para Fernández, el fútbol mexicano 'existe de milagro'. Esa frase no es solo dramatismo: es un result de años de improvisación. La falta de un plan a largo plazo, la obsesión por el immediate y el descuido de las fuerzas básicas han convertido al equipo nacional en un síntoma de una major más profunda. El éxito, dice, no nace del azar, sino de ciclos de prueba, error y mejora —un process que aún no se consolida.
El llamado 'cacicazgo' futbolístico es, para 'Joserra', el espejo de vicios políticos: designaciones por lealtad, no por mérito; estructuras cerradas que rechazan la competition real. Sin ascenso y descenso verdaderos, sin inversión en jóvenes y formación, el sueño de brillar en 2026 sigue siendo una ilusión. El impact de sus palabras va más allá del deporte: es un demand a revisar cómo se toman las decisiones en todos los ámbitos. Tal vez el futuro de la selección dependa menos del entrenador y más del system que lo rodea.
Por eso, cuando llegue el Mundial, no bastará con gritar '¡México!' desde las gradas. Habrá que preguntarse quién está detrás del scene , quién elige, quién financia, quién rule . Fernández, desde su experiencia de más de cinco décadas, deja una certeza incómoda: el fútbol, como el país, necesita más que fe. Necesita transparencia, trust y un verdadero market de ideas. Y quizás, como en Huatulco, también un poco de paz.
Totalmente de acuerdo. El fútbol aquí no es deporte, es power poder disfrazado.
¿Pero de verdad creen que cambiará algo antes de 2026? O será otro show más.
Lo del youth joven talento es clave. En mi equipo municipal vemos potencial que nunca sube.
Fernández tiene razón: el deporte refleja al society sociedad. Lo vimos en los 70, en los 90... y ahora.
Sí, sí, todo muy profundo. Pero al final, lo que importa es si ganamos o no.
Mi hijo quería ser futbolista. Le dijeron que no tenía 'contactos'. ¿Eso es justo?
La digital era digital cambió todo, pero el fondo sigue igual. Falta voluntad de cambio.