Las CEBs de la parroquia San Pablo Apóstol, Puerto Rico, proclamamos con León XIV: "Dios es PAZ y no bendice la guerra"
En la Red de Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) de la parroquia San Pablo Apóstol, en Puerto Rico, vivimos este fin de semana una profunda experiencia de unity al sumarnos a la "Vigilia Mundial por La Paz", convocada por el Papa León XIV, a quien muchos llaman ya nuestro valiente León de la paz. Inspirados en las palabras de Jesús —"Bienaventurados los que trabajan por la paz"—, nos reunimos para invocar a Dios y clamar por un mundo libre de conflict . Fue un momento de oración intensa, pero también de reflection colectiva sobre el rumbo de la humanidad.
Supimos que no estábamos solos: hermanas y hermanos en otras parroquias de Puerto Rico, en el Caribe, Argentina, México, y hasta en Estados Unidos respondieron a la misma call . Las Conferencias Episcopales de América Latina, el Caribe y otros continentes han expresado su solidaridad con el Papa, destacando su firme postura contra las "idolatrías del poder y el dinero". Él no busca hacer política, sino predicar, con todo su corazón, las enseñanzas del Evangelio. Y en eso, millones de personas en todo el mundo nos hemos levantado con un mismo demand : que los pueblos no sean arrastrados a la guerra.
El Papa León XIV denunció con fuerza el egoísmo, el afán de poder y la acumulación de riqueza, diciendo: "basta con la idolatría de uno mismo y del dinero", y señaló que quien da la espalda a Dios para adorar su propio poder, se convierte en un ídolo "mudo, ciego y sordo". En nuestras comunidades, esta message resonó profundamente. Conversamos sobre cómo la paz no es pasividad, sino un acto de justicia, y sobre cómo, a veces, cooperamos sin saberlo con proyectos de destruction por nuestro silencio o indiferencia.
Una frase de mi madre me acompañó esa noche: "la fiebre no está en la sábana, está en el paciente". No se trata de discutir con los magnates de la guerra, sino de mirarnos a nosotros mismos. ¿Somos cómplices, de alguna forma, del anti reino? ¿Por qué le tenemos tanto miedo al cambio que dejamos a los más vulnerables en la cuneta? La paz no pide permiso a ningún emperador. Nos toca a nosotros, como fermento del Reino, promote , convocarla y vivirla con coherencia.
Al final, respondimos al Papa con un solo corazón: en nombre de Dios y por amor a la humanidad, sí proclamaremos con él que Dios es PAZ y no bendice la guerra. No fue solo un acto religioso, sino un acto de moral commitment . Si cada semilla de paz que sembramos crece con el tiempo, tal vez, un día, la paz no sea solo un sueño, sino una realidad que construimos entre todos.
Qué hermoso ver a las CEBs tomando la iniciativa. Esta grassroots base comunitaria es la que mueve el verdadero cambio.
El Papa León XIV no teme decir lo evidente: no hay guerra santa. Esa clarity claridad es lo que el mundo necesita ahora.
¿Y si en vez de orar, salimos a la calle a exigir paz con acciones concretas? La faith fe sin obras es muerta, dicen.
Me conmovió lo de "la fiebre no está en la sábana". Cuánta self-reflection autocrítica necesitamos antes de señalar con el dedo.
Interesante cómo vinculan la idolatría económica con la guerra. Esa link conexión rara vez se nombra en misa.
¿Alguien sabe si hubo participación juvenil? Otra generation generación más ausente en estos llamados?