El fondo latinoamericano que logró entrar a SpaceX, OpenAI y Anthropic
En medio de una industria global donde el acceso a los mejores fondos de technology es cada vez más cerrado, dos colombianos han logrado abrir una puerta poco común. Camilo Botero y Felipe Valencia, cofundadores de Veronorte, han construido durante 14 años una red de trust en Silicon Valley que hoy les permite invertir, junto con investor latinoamericanos, en gigantes emergentes como SpaceX, OpenAI y Anthropic.
Todo comenzó con una rigorous debida diligencia técnica en una startup de biotecnología. La calidad del trabajo de Valencia impresionó tanto a sus co-investor que lo invitaron a formar parte de un fondo de capital de riesgo en California. Esa primera entrada, de apenas US$2 millones, se convirtió en el punto de partida de un acceso exclusivo a vehículos de inversión que normalmente rechazan capital externo. La reputation , más que las conexiones tradicionales, fue la llave.
Hoy, Veronorte gestiona un fondo de fondos con US$19,6 millones, compuesto por 58 family office principalmente de Medellín. Su modelo se basa en diversificación inteligente: una mezcla entre etapas tempranas y tardías (Series B y C) para reducir el riesgo y acelerar la return . El fondo ya tiene exposición a cerca de 500 compañías a través de 24 de los fondos de capital de riesgo más prestigiosos del mundo, incluyendo Menlo Ventures y DFJ Growth.
La tesis detrás de esta estrategia es clara: la mayor creación de riqueza no ocurre en bolsa, sino en el private market . Datos de la Universidad de Florida muestran que hoy el 87% de las empresas estadounidenses con ingresos superiores a US$100 millones son privadas. Empresas como Uber o Rappi generaron más del 90% de su valor antes de salir a bolsa. Quien espera, llega tarde. "No participar no es neutral", dice Botero, "es asumir un hidden risk ".
Ahora lanzan su Fondo II con meta de US$35 millones, ya con más de la mitad recaudada en un tercio del tiempo anterior. Valencia se ha mudado a México para ampliar la base de regional investor , mientras Botero sigue desde Medellín. A pesar de pérdidas, como en el caso de Jüsto, su enfoque mantiene la long-term vision : estar dentro del juego tecnológico global, no al margen.
Interesante cómo la consistency consistencia y el trabajo técnico generan acceso real. No es solo dinero, es credibility credibilidad.
¿Y los management fee honorarios de gestión? Por mucha reputación, si los costos son altos, el net return retorno neto se diluye.
Que un fondo latinoamericano esté en OpenAI y SpaceX es huge enorme. Esto cambia la perception percepción regional sobre nuestro acceso al capital global.
Parece bueno, pero ojo con la overexposure sobreexposición a fondos de EE.UU. ¿Qué pasa si hay una corrección brutal en private valuation valoraciones privadas?
La clave está en el selectivity criterio de selección. No es cuántos fondos, sino cuáles. Veronorte parece entender eso mejor que muchos big bank bancos grandes.
México tiene capital, pero poca direct access acceso directo a estos vehículos. Si Veronorte escala aquí, puede marcar un antes y después.