El doble rostro del colesterol: ¿amigo o enemigo del corazón?

Imagina una sustancia que tu cuerpo necesita para funcionar, pero que, en exceso, puede convertirse en un enemigo del corazón. Así es el colesterol: una grasa esencial producida por el hígado que ayuda a formar hormonas, vitamina D y membranas celulares. Sin embargo, cuando sus niveles se descontrolan, especialmente el tipo LDL, se acumula en las arterias y aumenta el riesgo de infartos y accidentes . Especialistas como Paula Espinoza, académica de la Escuela de Enfermería de la UNAB, advierten que mantenerlo bajo control es una prioridad para la salud cardiovascular.

Hay dos tipos clave: el LDL, conocido como el malo , y el HDL, el bueno . El primero transporta el colesterol desde el hígado a los tejidos, y cuando hay demasiado, se deposita en las paredes arteriales formando placas que pueden bloquear el flujo sanguíneo. El segundo, en cambio, actúa como un limpiador , recogiendo el exceso y llevándolo de vuelta al hígado. Los niveles recomendados son claros: HDL sobre 40 mg/dL en hombres y 50 mg/dL en mujeres; LDL idealmente menor a 100 mg/dL, aunque varía según el riesgo individual.

Para mantener el equilibrio, los hábitos diarios son fundamentales. Se recomienda una alimentación saludable rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y pescado, mientras se limitan las frituras, carnes grasas y alimentos ultraprocesados. Además, al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada —como caminar rápido 30 minutos cinco días a la semana—, evitar el tabaco y mantener un peso saludable son pilares clave. Paula Espinoza insiste en que los controles de sangre deben comenzar desde los 20 años, al menos una vez al año o según lo indique el médico, para detectar a tiempo cualquier desequilibrio.

Las personas con obesidad, diabetes, hipertensión, tabaquismo o antecedentes familiares de enfermedades cardiacas deben estar especialmente alerta. En Chile, el riesgo cardiovascular aumenta después de los 40 años, ligado a estilos de vida sedentarios y mala alimentación. Si tras 3 a 6 meses de cambios en el estilo de vida no se logran los niveles deseados de LDL, puede ser necesario recurrir a tratamiento farmacológico, como las estatinas, siempre bajo supervisión. "El uso de medicamentos se prioriza en personas con alto riesgo, y debe complementarse con hábitos saludables", subrayó la experta, recordando que la medicina y el estilo de vida no son alternativas, sino aliados.

Reacciones 6

  • C
    CuidadoEnCasa

    Mi padre tuvo un infarto a los 50. Desde entonces, todos en casa hacemos controles de colesterol .

  • M
    MaríaLuz_

    ¿Y si hago ejercicio y como bien, pero igual necesito pastillas? No entiendo por qué mi cuerpo no basta.

  • S
    SaludSinMiedo

    Las estatinas salvaron la vida de mi tía. No hay que tenerle miedo si el médico los receta.

  • F
    FitAndChill

    Caminar 30 minutos diarios cambió mi nivel de LDL en 4 meses. El movimiento es poder .

  • P
    Preguntón71

    ¿Por qué las mujeres necesitan más HDL que los hombres? Eso no me queda claro.

  • V
    VivirLeggero

    Comida procesada es comer riesgo. Simple. Cada snack empaquetado es una apuesta contra tu corazón.

El texto está basado en hechos y reelaborado con fines de aprendizaje del inglés; las reacciones de lectores son ejemplos de diversas perspectivas.

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