Reino Unido insinúa que no participará en el bloqueo del estrecho de Ormuz

En un giro diplomático que aumenta the pressure entre aliados occidentales, el Reino Unido ha insinuado este domingo que no formará parte del operativo de desminado en el estrecho de Ormuz que anunció Estados Unidos. A pesar de que el presidente Donald Trump afirmó en una entrevista con Fox News que el Reino Unido y otros aliados "están enviando dragaminas", un portavoz del gobierno británico desmintió implícitamente esa afirmación sin nombrar directamente a Trump.

El comunicado oficial señala que Londres defiende que el paso marítimo "no debe estar sujeto a ningún peaje" y apoya la reapertura del estrecho para proteger global economy . Sin embargo, no se menciona en ningún momento el respaldo a un bloqueo militar liderado por EE.UU., lo que sugiere una divergencia clara en la estrategia. "Estamos trabajando urgentemente con Francia y otros socios para poner en común una amplia coalición que proteja la libertad de navegación", indicó el portavoz, destacando un enfoque multilateral frente al anuncio unilateral de Trump.

La tensión se acentúa en un momento delicado: las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Pakistán concluyeron sin acuerdo, y Trump respondió anunciando un bloqueo del estrecho y la retirada de minas atribuidas a Irán. Este cruce de declaraciones ocurre mientras las relaciones entre Londres y Washington se ven afectadas por críticas recíprocas. Trump comparó al primer ministro Keir Starmer con Neville Chamberlain, tachando su postura de "apaciguamiento", un término cargado de historical weight por su asociación con la Segunda Guerra Mundial.

Por su parte, figuras del gobierno británico, como el ministro de Sanidad Wes Streeting, han respondido con dureza, calificando la retórica de Trump como "incendiaria y provocativa". Hasta ahora, el Reino Unido ha rechazado participar en ataques conjuntos contra Irán, aunque ha permitido el uso de sus bases militares para operaciones de EE.UU. e Israel. Su presencia en Oriente Medio se limita a defensive operations , un matiz clave que subraya su deseo de evitar una escalada directa.

Este desacuerdo no es solo táctico, sino también simbólico. Muestra cómo incluso entre aliados estrechos, las decisiones sobre seguridad internacional pueden generar fricciones profundas. La negativa implícita de Londres a sumarse al plan de Trump evidencia una strategic divergence que podría afectar la cohesión de la alianza occidental en uno de los puntos más sensibles del comercio mundial. El estrecho de Ormuz, por donde fluye un quinto del petróleo global, sigue siendo un flashpoint de tensión geopolítica.

Comentarios 6

  • M
    MartaR

    Si el Reino Unido no apoya el operativo, ¿quién más va a sumarse? Esto podría dejar a EE.UU. en una posición muy isolated .

  • J
    JaviC

    Comparar a Starmer con Chamberlain es una exageración absurda. Trump siempre busca el drama, pero esto ya roza la falta de respeto diplomático.

  • L
    LorenaMG

    Lo más preocupante es el impacto en los precios del petróleo. Cualquier cierre del estrecho afecta directamente al global price y a la inflación.

  • D
    DiegoP

    Londres mantiene la coherencia: defensa sí, ofensiva no. Es una clear line que evita comprometerse en guerras sin apoyo parlamentario.

  • A
    AnaT

    ¿Y qué pasa con Francia? Si están en las conversaciones, ¿tampoco han confirmado su participación? Esto huele a empty announcement por parte de la Casa Blanca.

  • R
    RafaL

    La libertad de navegación es importante, pero imponerla con bloqueos militares suena más a diplomacia de cañonero que a cooperación.