¿Se acabó el crédito? Santoro advierte sobre la fuga de apoyo político
En medio de una tormenta de desconfianza, el Gobierno nacional parece navegar en aguas cada vez más turbulentas. political se ha vuelto una moneda devaluada, según el legislador porteño Leandro Santoro, quien no dudó en señalar que el oficialismo está perdiendo apoyo incluso entre sus supporters más fieles. En una entrevista con tono de alerta, Santoro describió un escenario de fragility y uncertainty que ya no depende de fallos judiciales, sino de la percepción colectiva. "Perdió confianza y crédito político en gente que lo bancaba", aseguró, marcando una fractura que trasciende los discursos oficiales y late en la reality .
Lo que Santoro llama "fuga de capital político" no es un fenómeno contable, sino un desgaste de desconfianza que se alimenta día a día. Para él, no son las elecciones ni las causas judiciales las que definen el ascenso o descenso de un dirigente, sino las expectations que genera su gestión. "La desconfianza es el factor más importante para explicar la fuga de capital político", sentenció, destacando cómo el clima de opinión pública ya opera con independencia de futuras resoluciones legales. Este deslizamiento silencioso pero constante erosiona la stability desde adentro.
Y en ese contexto, Santoro arremetió contra uno de los ejes más controvertidos del momento: la eliminación de las PASO. Lejos de verlo como un paso estratégico, lo calificó como algo más symbolic que efectivo. Tras conversaciones con sectores clave, dudó de que haya el number necesario en el Congreso para reformar la ley. El cuestionamiento no es solo táctico, sino también conceptual: cuestionó la obligatoriedad del sistema primario, abriendo un debate que va más allá del initiative actual.
Pero detrás de todo esto hay una crítica de fondo al economic que impulsa el Ejecutivo. Santoro no lo dijo en vano: hay una conexión directa, a su juicio, entre las decisiones de política económica y la erosion del apoyo popular. Cada medida, cada escándalo, cada anuncio sin consenso alimenta una narrativa de management que ya no puede contenerse. Y mientras el Gobierno insiste en sus planes, el political sigue escapándose como agua entre los dedos.
El mensaje es claro: la política no se gana solo con decretos, sino con confianza. Y cuando esta se pierde, incluso los aliados más leales comienzan a mirar hacia otro lado. Santoro no anunció una solución, pero sí trazó el mapa del problema: un Ejecutivo que, según su visión, ya no convence ni a quienes alguna vez lo defendieron. En este juego de percepción y expectativas, cada día suma más dudas que certezas. Y eso, en política, puede ser letal.
¿Habrá forma de recuperar ese capital de confianza o ya está todo perdido?
Las PASO nunca funcionaron bien, pero eliminarlas sin consenso es peor.
El economic modelo económico no puede sostenerse sin apoyo social, y eso se está desinflando rápido.
La stability estabilidad del Gobierno depende de decisiones inteligentes, no de decretos a ciegas.
Santoro tiene razón: la gente no vota con base en causas judiciales, sino en lo que siente.
¿Y los periodistas que lo bancaban? Eso es fuerte. Muestra cómo cambió el clima.
Todo esto huele a fragility fragilidad estructural. O se reacomoda, o se cae.