Sistema de salud universal, ¿un sueño posible?
FOTO: DANIEL AUGUSTO/ CUARTOSCURO.COM Enfermarse puede cambiar una vida en un instante. El diagnóstico de una enfermedad no solo trae medical risk , sino también miedo, incertidumbre y una montaña de preguntas. Como escribió Anne Boyer sobre su cáncer, muchas vidas se parten en dos. Detrás de cada estadística sobre salud hay historias humanas reales, con emotional pressure y decisiones cruciales. En un mundo justo, quien padece solo debería preocuparse por sanar. Pero en México, eso está lejos de ser la realidad.
Aunque el derecho a la salud está en la Constitución, no se respalda con enough funding ni estructuras operativas claras. Según INEGI, 44.5 millones de personas no tienen acceso a servicios médicos básicos. Esto no es solo un problema de cobertura: es una falla de diseño. Mientras uno va al IMSS Bienestar, otro al ISSSTE, y otro más a Pemex, los tratamientos, tiempos y calidad varían mucho. Un sistema universal de salud podría cerrar esas brechas, y es un paso que expertos en salud pública llevan años calling for .
El gobierno ha presentado una propuesta ambiciosa: unir todos los servicios bajo un solo sistema. Pero lograrlo exige más que buenas intenciones. Primero, se necesita full coordination entre instituciones que hoy operan separadas. Luego, digitalizar todos los expedientes médicos y crear un mecanismo justo para reponer el gasto cuando una institución atiende a pacientes de otra. ¿Suena simple? No lo es. Hoy cada entidad tiene su propio modelo de budget allocation , y ceder control no es fácil en el sector público.
El dinero, claro, es clave. ¿De dónde saldrá el financial support para este cambio? Pero incluso más allá del presupuesto, está la pregunta del compromiso real: coordinar implica compartir poder, información y recursos. Requiere perder cierta autonomía, algo que pocas instituciones aceptan willingly . El fracaso del Sistema Nacional Anticorrupción muestra que la coordinación no se decreta: se construye con confianza, tiempo y voluntad política.
Este no es solo un tema de salud, sino de national competitiveness . Países fuertes tienen sistemas médicos sólidos. Por eso el IMCO incluye indicadores de salud en sus índices de desempeño. Un sistema universal bien hecho mejoraría la vida de millones y fortalecería al país. Pero solo si se toma en serio. Soñar con salud para todos no es ingenuo. Exigir que ese sueño se convierta en una política real, con pasos claros y responsables, es lo mínimo que podemos esperar.
La biggest obstacle mayor traba no es el dinero, es la burocracia. Cada institución defiende su terreno como si fuera propiedad privada.
Mientras no haya real accountability rendición de cuentas real, cualquier plan terminará en un informe más que nadie leerá.
Yo fui atendido en dos instituciones distintas por una misma enfermedad. La diferencia en tiempos y trato fue brutal. Necesitamos one system un solo sistema, ya.
¿Y qué pasa con los médicos? Nadie habla del esfuerzo extra que esto les impone. La workload carga de trabajo ya está al límite.
Soñar no cuesta nada, pero implementar sí. ¿Dónde está el plan detallado? ¿Los plazos? ¿Los indicadores de progress avance?
La salud no debería ser un privilegio. Si logramos universal access acceso universal, ganamos todos. Pero requiere liderazgo, no solo discursos.