La Colosa, el yacimiento de oro en Cajamarca que compró Mineros y podría ser uno de los más grandes del mundo

Durante años, el sector minero en Colombia se centró en el carbón y algunos metales. Aunque hubo avances en proyectos de oro, ninguno alcanzó la escala de the potential de La Colosa, considerada en su momento una de las diez mayores reservas auríferas del mundo. Su nombre, inspirado en la magnitud colossal del depósito, refleja las altas expectativas que generó desde el inicio.

Ubicado entre las veredas La Paloma y La Luisa, en Cajamarca (Tolima), el proyecto prometía una inversión de US$360 millones, con un potencial de 28 millones de onzas de oro, regalías anuales cercanas a $500.000 millones, y hasta 12.000 empleos directos e indirectos. Según Fedesarrollo, podría aportar hasta dos puntos porcentuales adicionales al PIB regional cada año. Estos números marcan the impact económico que impulsó su desarrollo inicial.

Sin embargo, la tensión social creció hasta un punto de quiebre. En marzo de 2017, una consulta popular reveló que el 97% de los habitantes de Cajamarca rechazaban los proyectos mineros. A esto se sumó una decisión del Concejo Municipal que declaró áreas de utilidad pública e interés social los terrenos de AngloGold Ashanti. Como resultado, la empresa suspendió sus actividades en abril de ese año, marcando el fin de una etapa y el inicio de una larga incertidumbre.

Ahora, tras años de parálisis, el proyecto cambia de manos. Mineros S.A., la compañía antioqueña, anunció la adquisición del 100% de las acciones de La Colosa. La operación se cerró el 13 de abril, tras un acuerdo firmado el 7 de marzo. Incluye un pago inicial de US$10 millones y una contraprestación contingente de hasta US$60 millones, sujeta a hitos como el tonelaje autorizado en el Plan de Trabajo y Obras y la obtención de la environmental license .

Mineros ha anunciado que iniciará un diálogo con las comunidades para redefinir la identidad del proyecto, incluido un nuevo nombre. Pero advierten: cualquier avance depende de la claridad regulatoria, la autorización ambiental y un consenso comunitario significativo. Aunque el cambio de dueño abre una nueva posibilidad, la public trust sigue siendo el mayor desafío.

La Coalición Jurídica para la Defensa de Cajamarca ya respondió: el cambio de titularidad no altera la oposición histórica. Durante más de una década, han movilizado defensa jurídica y social para proteger el territorio. Para ellos, la suspensión actual de las actividades de exploración es un logro colectivo que no se negocia. En este contexto, reactivar el proyecto exigirá mucho más que una transacción financiera: necesitará una licencia social que aún no existe.

Reacciones 6

  • J
    julian_c

    Con esos números de inversión y empleo, es claro el economic benefit , pero ¿a qué costo ambiental?

  • L
    luz_marti

    Cambiar de nombre no cambia el fondo. La comunidad ya dijo no. Esto es solo reinvención de imagen sin sustancia.

  • D
    daniel_rt

    Mineros asume un major risk : pagar hasta US$70 millones por un proyecto con licencias bloqueadas y rechazo social.

  • S
    sofia_23

    ¿Por qué no exploran formas de minería sostenible? El oro no se va, pero los ecosistemas sí. Necesitamos long-term solutions .

  • A
    andres_p

    La Colosa no es solo un yacimiento, es un símbolo. De desarrollo para unos, de amenaza para otros. La social tension aquí es tan valiosa como el oro.

  • E
    eva_duque

    ¿Alguien ha calculado cuánto perdería el departamento sin este proyecto? O mejor: ¿cuánto perdería si se aprueba y luego se cierra en cinco años? Falta transparency total.

El texto está basado en hechos y reelaborado con fines de aprendizaje del inglés; las reacciones de lectores son ejemplos de diversas perspectivas.

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