La salud de la piel también depende del planeta
¿Sabías que la health de tu piel está ligada al estado del planeta? No es solo una metáfora: lo que respiramos, comemos y tocamos tiene un direct impact en nuestra piel y en nuestro bienestar. Así lo afirma la doctora Yolanda Gilaberte, presidenta de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), que advierte: cuidar la piel ya no basta si no cuidamos también el entorno que nos rodea.
La evidencia científica es contundente. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada cuatro muertes en el mundo se relaciona con factores ambientales evitables. La contaminación del aire, el aumento de las temperatures y la pérdida de biodiversidad afectan directamente la salud humana, y muchas de estas consecuencias se manifiestan en la piel: alergias, infecciones, enfermedades inflamatorias e incluso un mayor riesgo de cáncer cutáneo. En las consultas, los dermatólogos ya ven estos casos con increasing frequency .
Ante esta reality , la AEDV ha lanzado su Plan de Sostenibilidad 2024-2026, un marco que guía sus acciones hacia una práctica médica más responsable. Esto incluye reducir la huella ambiental de congresos, fomentar la economía circular y apoyar la investigación en salud y sostenibilidad. Pero el esfuerzo no se queda dentro de la institución: la AEDV se ha unido recientemente a la Alianza Médica Contra el Cambio Climático (AMCC), una iniciativa liderada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (CGCOM) que reúne a más de 300.000 médicos.
La AMCC impulsa una respuesta coordinada desde el enfoque One Health, integrando la salud humana, animal y ambiental. La adhesión obliga a actuar en varios frentes: reducir la huella de carbono en la práctica clínica, formar a los profesionales sobre los efectos del clima en la salud y desarrollar guías clínicas sostenibles. También se están creando herramientas prácticas, como manuales, programas de certificación y sistemas de benchmarking para compartir buenas prácticas entre hospitales y sociedades científicas.
Este compromiso no es simbólico, sino una responsibility ética. Los dermatólogos pueden liderar cambios reales: desde reducir residuos en las consultas hasta promover el uso responsable de productos tópicos y hábitos de fotoprotección que no dañen el medio ambiente. Como señala la AEDV, la salud de la piel no se puede separar del aire que respiramos ni del equilibrio ecológico que nos sostiene. Cada action cuenta, y el compromiso colectivo es la mejor receta para proteger nuestra salud y nuestro futuro.
Nunca pensé que mi crema facial pudiera tener un environmental cost coste ambiental. Esto cambia la manera en que consumo productos de cuidado.
Bien por la AEDV. Los médicos no solo debemos tratar enfermedades, sino también prevenirlas. Y el climate risk riesgo climático es una de las mayores causas evitables hoy.
¿Y qué pasa con los pacientes en zonas con alta contaminación? El acceso a protección cutánea debería ser parte de la public health salud pública, no un lujo.
Mientras las farmacéuticas sigan empaquetando todo en plástico, hablar de sostenibilidad en dermatología suena a doble moral. Necesitamos real change cambios reales, no solo declaraciones.
Interesante enfoque. Pero ¿cómo miden exactamente la carbon footprint huella de carbono de un congreso médico? Ojalá no sea solo marketing verde.
Me alegra ver que el sistema sanitario empieza a asumir su role rol en la crisis climática. La piel es el primer escudo, pero también el primer aviso.