«Generamos dinero en un mes y en los otros 47 lo gastamos»: FIFA defiende costos de entradas al Mundial
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió este viernes al paso de las críticas por los high prices de las entradas para el Mundial en Norteamérica, defendiendo que el torneo es la única fuente de ingresos de la organización durante cuatro años. En medio de la cumbre anual de economía mundial de Semafor en Nueva York, Infantino destacó que el evento, que global appeal , sostiene la estructura del fútbol en 211 países miembros.
«Lo que mucha gente desconoce —dijo en el escenario— es que la FIFA es una organización sin ánimo de lucro. Todo lo que ganamos lo reinvertimos en el fútbol global». Según Infantino, cerca de three quarters de esos países no podrían mantener un fútbol organizado sin las subvenciones de la FIFA. «Por eso siempre intentamos encontrar el equilibrio adecuado», afirmó, reconociendo la tensión entre accesibilidad y sostenibilidad.
Sin embargo, una revisión del mercado secundario en StubHub mostró cifras que desafían esa equidad: la entrada más barata para el partido inaugural de EE.UU. contra Paraguay el 12 de junio supera los 1.300 dólares, mientras que asientos en zonas preferenciales del estadio de Los Ángeles alcanzan los 14.000 dólares. Para la final del 19 de julio en Nueva York, los precios oscilan entre 8.860 y 25.000 dólares, lo que ha generado public concern y debates sobre quién puede realmente acceder al evento.
Infantino justificó el modelo: «La Copa del Mundo dura un mes cada cuatro años, así que generamos dinero en un mes. En los otros 47, lo gastamos». Calificó a Norteamérica como «un mercado muy especial» y reveló que ha vivido en EE.UU. los últimos años para comprender mejor el mercado. Tras las quejas, la FIFA lanzó una opción de 60 dólares, aunque cubre solo una fracción de cada estadio.
Con un récord de 48 equipos divididos en 12 grupos y 104 partidos repartidos entre Estados Unidos, Canadá y México, este Mundial es el más grande de la historia. Aunque el crecimiento simboliza global expansion , también pone a prueba el compromiso de la FIFA con la accessibility frente al financial reality de uno de los eventos más caros del planeta.
Pagar 25.000 dólares por una entrada es simplemente fuera de alcance para la mayoría. ¿Dónde queda el espíritu del fútbol popular?
Vivo en Nueva York y entiendo el local cost costo local, pero esto parece más una exclusión que un festival mundial.
Si la FIFA dice que no busca ganancias, ¿por qué no redistribuyen más dinero en entradas económicas? Suena a double standard doble estándar.
El global appeal impacto global del Mundial es real, pero también lo es la economic pressure presión económica sobre los aficionados leales.
Ojalá que al menos parte del revenue ingreso se use para desarrollar canchas en comunidades pobres. Eso sí sería legado.
Canadá y México participan, pero las entradas más baratas no ayudan a que nuestros local fans aficionados locales puedan ir. Falta real inclusion inclusión real.