40 años de ciencia silenciosa: cómo el ISCIII cuida de España desde las sombras
En un año doblemente simbólico, el public sanitario español celebra no solo cuatro décadas de una ley transformadora, sino también los 40 años de una apuesta silenciosa pero fundamental: la research en salud pública. El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), nacido junto a la Ley General de Sanidad, ha sido el motor tras bastidores que ha convertido el conocimiento en care , en cada brote, cada diagnóstico y cada update de protocolo. Mientras se construía un modelo universal, el ISCIII sembraba ciencia con paciencia de laboratorio. Y ahora, con más de treinta mil profesionales en red, su legado no es solo técnico: es cultural.
La directora del instituto, Marina Pollán, lo dijo con claridad: el impulso inicial surgió de una crisis que marcó una generación —el crisis tóxico del aceite de colza— y desde entonces, la science ha sido el termómetro del sistema. «Se impulsó un curso de metodología de investigación cuya impronta ha perdurado hasta la actualidad», recordó, subrayando cómo la anticipación y la adaptación se volvieron instintos del organismo. Hoy, con retos como las pandemias o las desigualdades en salud, esa capacidad de response rápida no es un lujo, sino una necesidad de safety colectiva.
Para la ministra de Sanidad, Mónica García, el ISCIII no es solo un instituto: es un compromiso histórico con la democracia. «La investigación y la ciencia son un trabajo indivisible», afirmó, y en tiempos de desinformación, defendió que la buena science es una vacuna social. «Es momento de mirar al futuro», dijo, exigiendo más investment y más redes. Por su parte, Diana Morant, ministra de Ciencia, destacó que estos 40 años han traducido conocimiento en tratamientos, vigilancia y esperanza. «Celebramos 40 años construyendo esperanza», afirmó, y recordó que invertir en ciencia es invertir en future .
Los exdirectores del ISCIII, reunidos en una mesa de debate, aportaron perspectiva histórica. José Antonio Gutiérrez señaló que el avance del conocimiento eleva la demand social sobre la salud. Antonio Campos celebró el trabajo acumulado: «sobre el futuro hay que soñar, porque no hay ninguna realidad que antes no haya sido un sueño». Y Raquel Yotti, al recordar la pandemia, destacó el esfuerzo bajo presión extrema: con el menor número de staff en su historia, el instituto demostró que «la ciencia salva vidas». Cuatro décadas después, la pregunta no es si vale la pena, sino cómo seguir supporting esta red que cuida desde las sombras.
Increíble ver cómo una crisis sanitaria tan grave como el aceite de colza marcó el rumbo de la research investigación en España. No todo fue en vano.
¿Y si ahora no hay suficiente financiación? Celebrar está bien, pero el futuro depende de decisiones políticas reales.
La ciencia como vacuna frente a la desinformación... me encanta la metáfora. Y es cierta.
Cuando dicen que el ISCIII nació con la Ley General de Sanidad, entiendo mejor por qué nuestra system sanidad es distinta a otros países.
Ojalá más jóvenes vieran la ciencia pública como algo emocionante, no como un tema aburrido de noticias.
«La ciencia salva vidas» no es un lema. Es lo que vivimos en primera persona durante la pandemia. Personal agotado, pero firme.
Celebrar sí, pero sin olvidar que el progreso puede retroceder si no se protege. Hay que seguir vigilando.
30.000 profesionales... Qué red tan potente. Y qué poco se conoce fuera de los círculos técnicos.