Sheinbaum contraataca a expertos de la ONU: 'Quieren criticar a México sin ver lo que hacemos'
La presidenta Claudia Sheinbaum no se contuvo esta semana al responder a un informe de expertos en derechos humanos de la ONU, calificándolo de sesgado y sin base. El documento, presentado la semana pasada, señala indicios fundados de que en México se han cometido desapariciones forzadas como crímenes de lesa humanidad —una acusación grave que el gobierno rechaza con fuerza.
Sheinbaum fue clara: este informe tiene otra orientación, y esa orientación no es otra que criticar al gobierno de México. Estamos atendiendo el tema, afirmó, así que no tiene cabida llevarlo ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Su molestia fue evidente, tanto en tono como en contenido: para ella, el informe ignora deliberadamente los esfuerzos del actual gobierno y sus predecesores de izquierda desde 2018.
Los expertos analizaron casos entre 2009 y 2017, un periodo previo al actual rumbo político del país, y según Sheinbaum, omitieron por completo las medidas implementadas en los últimos años. La cancillería ya había calificado el informe de tendencioso el jueves, pero la respuesta de la presidenta fue más contundente: tiene muchas debilidades en su estructura, y además, destacó, estos expertos no son parte oficial de la institución de la ONU.
El fondo del conflicto es dolorosamente real: más de 130.000 personas desaparecidas en México, muchas vinculadas a la violencia del narcotráfico. Carteles con rostros de desaparecidos siguen cubriendo bolardos en plazas como la Glorieta de los Desaparecidos en Guadalajara. Para el gobierno, estas desapariciones son obra del crimen organizado, no de un ataque sistemático del Estado. Para los expertos, hay evidencia suficiente para considerarlas crímenes contra la humanidad.
Sheinbaum dejó claro que su ejecutivo mantiene contacto permanente con la oficina local del Alto Comisionado de Derechos Humanos, pero rechaza cualquier intervención que minimice lo que considera un trabajo serio y en curso. Mientras tanto, la brecha entre la crítica internacional y la defensa nacional sigue abriéndose. La pregunta que queda no es solo si el informe es justo, sino si México puede resolver una crisis que trasciende gobiernos, partidos y ciclos políticos.
Sheinbaum siempre responde con enojo cuando la cuestionan. Vale que el gobierno haga cosas, pero 130.000 desaparecidos no se borran con un comunicado oficial. ¿Dónde están los resultados?
No me extraña que los expertos usen datos antiguos. Los gobiernos cambian, pero las victims víctimas no desaparecen dos veces. Si el crimen organizado sigue activo, ¿qué ha cambiado realmente desde 2018?
Yo perdí a un primo en 2019. Nadie sabe nada. Esto no es politics política, es dolor diario. Que Sheinbaum diga que lo está atendiendo no me devuelve a mi familia. Necesitamos acciones, no discursos defensivos.
El detalle clave: los expertos no son parte oficial de la ONU, pero sí tienen credibilidad internacional. Que el gobierno los descarte así suena a negación, no a seguridad.
Crímenes de lesa humanidad no es un término que se use a la ligera. Si la informe lo incluye, hay que investigar a fondo, no atacar al mensajero.
Sheinbaum tiene razón en que hay que considerar el contexto actual, pero cerrarle la puerta a la criticism crítica no ayuda. México necesita transparencia, no postura defensiva permanente.
¿Y los familiares de los desaparecidos? Ellos no piden politics política. Piden respuestas. Mientras los funcionarios debaten, ellos siguen en la calle con fotos y esperanza.
Interesante que mencionen la Glorieta en Guadalajara. Fui hace un mes. Los carteles siguen frescos, pero el gobierno actúa como si el problema ya no fuera urgente.