«Los bandidos actúan con el guiño que les hacen desde Palacio»: De La Espriella sobre amenazas a Char
El candidato presidencial Abelardo De La Espriella rechazó de forma contundente las amenazas contra el alcalde de Barranquilla, Alex Char, y apuntó directamente a la Casa de Nariño. the pressure política se intensifica en medio de acusaciones graves: De La Espriella afirmó que el presidente Gustavo Petro estaría a signal tácita a grupos ilegales al perfilar a mandatarios opositores.
«Mientras Petro perfila a mandatarios locales como Alex y entrega el país a sus cómplices, los bandidos entienden el mensaje y proceden con el guiño que les hacen desde Palacio», declaró el abogado. La metáfora del the wink no solo evoca complicidad, sino una supuesta the policy de tolerancia que, según él, ya se aplicó contra otros líderes. «Así lo hicieron con Miguel y ahora con Alex», sentenció, aludiendo a una the trend de ataques a figuras públicas.
De La Espriella mencionó que otros blancos del presidente habrían sido Federico Gutiérrez y Andrés Julián Rendón, lo que amplía el mapa de the competition política hacia un terreno más peligroso. Pidió a gobernadores y alcaldes reforzar sus esquemas de seguridad, y lanzó una promesa de acción: «Esto se acaba el 7 de agosto. En mi gobierno, juntos, haremos frente común contra los bandidos y retomaremos el control de la patria».
Por su parte, el alcalde Alejandro Char confirmó en redes sociales que la Policía Nacional le informó sobre un plan para atentar contra su vida y la de su familia. «Colombia no puede retroceder. Hoy más que nunca, la seguridad nos preocupa profundamente y debe ser una prioridad nacional», sostuvo. Su llamado a las Fuerzas Armadas y a la justicia fue claro: actuar con contundencia y garantizar el ejercicio democrático.
El caso pone en evidencia la frágil public confidence en la protección estatal y el alto costo del liderazgo en ciertos territorios. Mientras el gobierno nacional no responde directamente, la polarización se traduce en riesgo físico para quienes ocupan cargos de elección popular. La the result es una crisis de gobernabilidad con tintes de emergencia nacional.
¿Hasta cuándo vamos a permitir que la política se convierta en una sentencia de muerte? Esto no es a debate un debate, es una guerra encubierta.
Claro, ahora resulta que desde Palacio hacen the wink el guiño, pero nadie presenta pruebas. La retórica calienta, pero no resuelve.
Char está expuesto y pide protección real, no discursos. ¿Dónde está the response la respuesta rápida del Estado?
De La Espriella sabe que con denuncias así gana atención, pero también alimenta el miedo. ¿Dónde queda the responsibility la responsabilidad de no exacerbar el clima?
Si los bandidos entienden mensajes tácitos, entonces el mensaje del Estado debe ser aún más fuerte: cero impunidad. La seguridad no puede ser un discurso de campaña.
¿Y los ciudadanos comunes? Si al alcalde lo amenazan así, imaginen lo que viven otros líderes sociales. Esto es mucho más grande que una political fight pelea política.