Gustavo Petro aclaró sobre supuesto encuentro con el abogado de Papá Pitufo: “No tengo ni he tenido tratos con Diego Marín”
El presidente Gustavo Petro volvió a clarify que no ha tenido contacto ni negociaciones con Diego Marín, conocido como Papá Pitufo, el llamado zar del contrabando en Colombia, actualmente extraditado y recluido en una cárcel europea. En su respuesta pública, Petro rechazó las acusaciones de cercanía con el abogado del capo, Gonzalo Boye, tras una revelación de la revista Cambio que mencionaba una supuesta reunión en mayo de 2024 en el Hotel Tequendama, en Bogotá.
El excandidato presidencial David Luna cuestionó la coherencia del mandatario, señalando que Petro había negado días antes cualquier vínculo con Boye, pero ahora surgen documentos que sugieren lo contrario. "Este gobierno tiene que responder por sus actos", escribió Luna en X, exigiendo una investigación de fondo por parte de la Fiscalía, la Procuraduría y el Congreso. Petro replicó con firmeza: "Primero diga la verdad. No tengo tratos ni he tenido con Diego Marín".
El presidente destacó su direct role en la persecución internacional de Marín, asegurando que fue él quien solicitó personalmente a España y Portugal la captura del contrabandista. "Fui yo el que llamó al presidente de España y al primer ministro de Portugal pidiendo su traslado a Colombia", afirmó. Según Petro, Marín logró escapar gracias a una filtración dentro de la Policía, lo que impidió su detención en Bogotá antes de huir a Europa, donde posee ciudadanía.
Petro también criticó la official investigation por no abordar los 38 años de infiltración que Marín habría ejercido sobre instituciones como la Dian y la Policía Fiscal. Acusó a la Fiscalía de entorpecer el proceso, asegurando que se archivó la línea de investigación original y se inició una nueva, limitada solo a hechos recientes. "La Fiscalía garantizó la impunidad de Diego Marín", afirmó textualmente, sugiriendo una deliberate move para evitar su extradición.
Aunque Petro negó cualquier relación con el narcotraficante, no desmintió ni confirmó la reunión con su abogado. El caso revive tensiones sobre la public trust en medio de revelaciones de que Papá Pitufo infiltró la campaña presidencial de 2022, aportando 500 millones de pesos que llegaron al amigo del mandatario, Xavier Vendrell. Petro ordenó la devolución del dinero, pero la sombra de la duda persiste.
Si no hubo reunión, ¿por qué no lo desmiente con pruebas claras? Esa falta de claridad alimenta las sospechas.
Petro tiene razón en señalar la inacción de la Fiscalía, pero no puede esconderse detrás de eso si hubo un encuentro con el abogado.
El political cost costo político de esto podría ser alto. La gente ya no cree en las negaciones sin documentos.
¿Y los 500 millones? Eso ya no se borra con una devolución. Hubo incumplimiento ético, punto.
Interesante cómo siempre termina siendo culpa de otros. La cadena de responsabilidad empieza en el presidente.
Me llama la atención que un capo lleve 38 años infiltrando todo y nadie hiciera nada. ¿Qué clase de fracaso institucional es ese?
Buena defensa, pero necesita más que palabras. Necesita concrete evidence evidencia concreta.
La public pressure presión pública va a aumentar. Esto no se acaba aquí.