La campaña de Iván Cepeda prepara la llegada de los verdes, con la Constituyente como principal obstáculo
La izquierda colombiana entra en una fase decisiva de su campaña presidencial, buscando ampliar su base más allá del the core del Pacto Histórico. Iván Cepeda, puntero en las encuestas para suceder a Gustavo Petro, intensifica su apuesta por atraer al partido Alianza Verde, un movimiento fragmentado pero simbólicamente influyente en el centro político del país. Aunque aún no hay un acuerdo formal, la dirección nacional del partido ha decidido priorizar la the alignment con las reformas sociales del gobierno saliente, a pesar de las fuertes críticas internas por los escándalos de corrupción que han afectado a sus filas.
Este acercamiento no significa adhesión inmediata, como ya hizo el senador verde Ariel Ávila. En su lugar, se creará una comisión para construir un acuerdo programático que respete las propuestas verdes. Rodrigo Romero, uno de los copresidentes del partido, dejó claro que hay un límite: "Para el Partido Verde eso no es viable, el Verde no apoya una Asamblea Constituyente". Este tema se erige como el principal obstacle en la negociación, ya que Petro y parte de su entorno insisten en reformar la Constitución de 1991, una propuesta que genera resistencia incluso dentro de sectores progresistas.
Ávila reconoce que "el único tema que genera distrust en grandes sectores del Verde es el de la Constituyente. En lo demás hay total coincidencia". Para él, la izquierda debe crecer hacia el centro, ofreciendo certainty económicas y políticas, no aventuras fiscales. Esta estrategia responde a una realidad electoral clara: Cepeda necesita entre siete y diez puntos más para asegurar la victoria, y esos votos solo pueden venir del centro. En las encuestas, lo siguen dos candidatos de derecha: Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, quienes compiten por el segundo lugar.
Este movimiento replica el acuerdo previo con el exministro Juan Fernando Cristo y su partido En Marcha, un gesto clave para formar la electoral coalition bautizada como Alianza por la Vida. Incluso con su apoyo, Cristo advirtió sobre la necesidad de rectificar políticas como la desgastada "paz total" y rechazó la Constituyente como "inconveniente" e "inoportuna". Cepeda, consciente de las tensiones, ha matizado su postura: "No soy un partidario a ultranza de la Constituyente. Es una posibilidad, pero lo que se requiere es un national agreement que pueda incluir reformas constitucionales".
Dentro del Partido Verde, coexisten varias corrientes: desde Carlos Amaya, gobernador de Boyacá y aliado de Petro, hasta sectores progresistas como Ávila y otros más cercanos a la derecha, como el senador Jota Pe Hernández, quien ya impulsa una escisión. Aunque el partido ha defendido causas como el medio ambiente y la lucha contra la corrupción, esta última bandera se ha visto weakened por el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, que salpicó a varios dirigentes y llevó a Mockus y López a renunciar.
La llegada de Aida Quilcué como compañera de fórmula fortaleció los lazos con el movimiento indígena, pero limitó la apertura hacia otros sectores. Ahora, con el respaldo mayoritario del Verde, la jefa de campaña, María José Pizarro, celebra que están "tendiendo bridges , ya han llegado una serie de adhesiones, acompañadas de acuerdos programáticos". Su mensaje es claro: estos acuerdos no serán secretos, sino públicos, para cambiar la political culture del país y sentar las bases de un segundo gobierno progresista con legitimidad amplia.
El problema no es solo la Constituyente, es la falta de confianza en que puedan gobernar sin más crisis. ¿Cómo recuperan eso?
Claro, ahora quieren los votos del centro, pero cuando gobernaban no escucharon a nadie. El doble discurso es evidente.
La environmental cause causa ambiental era lo único que daba credibilidad al Verde. Ahora es pura negociación de poder.
¿Y si al final ninguno de los tres (Cepeda, Valencia, de la Espriella) gana en primera? La segunda vuelta se pone impredecible.
Cepeda dice que no es partidario 'a ultranza', pero Petro sí lo es. Esa contradiction contradicción no la puede tapar con discursos suaves.
La corrupción no es un detalle, es un patrón. Si el Verde no exige rendición de cuentas, pierde todo sentido.
Lo único que importa es si pueden sumar votos. El resto es ruido. La political reality realidad política es fría.